martes, 24 de marzo de 2009

Una campaña falsa

Parte del cartel de la campaña

La última campaña lanzada por la Conferencia Episcopal contra la reforma sobre el aborto que plantea el gobierno consiste en presentarnos a un bebé que gatea junto a un lince. Encima del lince se puede leer, a modo de estampa de un sello, la palabra 'protegido'. Mientras tanto, el bebé exhorta al espectador estupefacto: ¿Y yo?... ¡Protege mi vida! El cartel parece dar a entender que con la nueva reforma se permitirá matar bebés mientras que el lince seguirá estando protegido.


Quería hacer varias apreciaciones. Primera, la vida del bebé no está desprotegida en España (ni lo estará con la reforma). Al contrario de lo que insinúa la campaña, matar a un bebé es un homicidio (como matar a cualquier persona) que está tipificado en el Código Penal. Más aún, nunca la infancia ha estado tan protegida como lo está ahora. Segundo, la protección del lince es completamente distinta a la protección de la que goza una persona. Que haya determinadas normativas administrativas de protección de la naturaleza y el medio ambiente no quiere decir que se esté desatendiendo la protección del ser humano ni que la naturaleza goce de una mayor protección. De modo que lo que plantea la Conferencia Episcopal en su campaña es sencillamente un engaño, un fraude. Es falso. No diré que mienten porque eso implica un ánimo de engañar que ignoro, pero, sin lugar a duda, insinuar, como hace la campaña, que los bebés están indefensos (o que lo van a estar con la reforma que se plantea del aborto) es un grave error que genera una percepción falsa de la problemática del aborto.


Noticia completa con fotografía de la presentación de la campaña

2 comentarios:

Israelem dijo...

Tu razonamiento es muy superficial, porque si te matan antes de nacer, nunca vas a llegar a ser un bebé.

Lo que denuncian es que el lince por ejemplo está protegido desde antes de nacer, como otros animales en peligro de extinción, sin embargo, el hombre no.

No seas como la ministra Maleni, la Conferencia Episcopal nunca ha dicho que sea malo defender a los animales o al medio ambiente.

Pepe dijo...

Bueno, yo no le he imputado eso a la conferencia episcopal. Sólo digo que parte de ese engaño, entre otras cosas, además, porque la protección de la que hablas es administrativa, donde lo único que se pueden cometer son infracciones y en el caso del bebé estamos hablando de un homicidio, un delito, no una infracción administrativa. Es evidente que el ordenamiento jurídico da una protección cualitativamente mayor a la vida humana independiente que a la naturaleza o los animales. Aunque yo en el tema del aborto en esta entrada no entro. Sólo digo que la campaña de la conferencia episcopal compara homicidio, aborto y protección de especies amenazadas. ¡Es el colmo de la tergiversación!