lunes, 18 de mayo de 2009

Cómo distinguir a un liberal de un neocon


Es bastante frecuente encontrar a personas que se dicen liberales, pero que en realidad no pertenecen propiamente a la corriente del liberalismo político moderno proveniente del siglo XIX y que es en origen progresista sino a la corriente neoconservadora que se inició en EEUU en plena Guerra Fría y que es propiamente reaccionaria si bien admite los postulados más elementales de la democracia contemporánea. Uno de sus autores clásicos más reivindicados es Edmund Burke, que realiza una crítica de la Revolución francesa buena (Reflexiones sobre la Revolución en Francia), pero con escasa perspectiva de futuro y profundamente conservadora. Alhabor publicó hace tiempo una entrada con un artículo de Antonio Garrigues Walker titulado El liberalismo auténtico que trata de las contradicciones del supuesto liberalismo-conservador (también del socialismo liberal). Por ello, me parecía conveniente continuar el tema y promover el debate con ejemplos prácticos que diferencian al auténtico liberalismo del neoconservadurismo. Por favor, entiéndase la ironía y los comentarios en clave de humor.


Economía: los neocon son liberales radicales en lo económico hasta el punto de caer en el antiliberalismo económico y el anticapitalismo. Los neocon suelen negar la intervención del Estado incluso en los supuestos en que es necesario suplir la inactividad o ineficiencia del sector privado, caso clásico en que el liberalismo sí justifica la intervención estatal en la economía. Por otro lado, los neocon han criticado las intervenciones en el sector financiero. Esta postura es insostenible económicamente. La quiebra de las entidades financieras, además de ser un riesgo per se para sus competidores (que pueden tener activos sobre esas entidades provocando una caída en cadena), quiebra toda la confianza misma en el sistema monetario y financiero que sería muy difícil de recuperar. La crisis de 1929 se caracterizó por eso. Su efecto fue devastador, su duración, muy prolongada. El capitalismo se resintió considerablemente y la democracia sufrió retrocesos amargos en ese contexto de inestabilidad.


Familia. Los neocon se caracterizan porque sólo hay una familia posible: la suya propia, conocida como tradicional y generalmente consistente en el matrimonio (sólo entre un hombre y una mujer) ante la iglesia católica y su consiguiente prole natural o, en su defecto, adoptada (mal vista la fecundación in vitro). En su momento se opusieron a la igualdad de derechos de la mujer (siguen pensando que ésta se debe a su marido y sus hijos), al divorcio, se han opuesto a su reforma y, por supuesto, no ven con buenos ojos las parejas de hecho ni las familias monoparentales (menos aún si los hijos han sido engendrados por fecundación in vitro) ni los matrimonios homosexuales. ¿Dónde queda la libertad individual como principio ordenador de la comunidad política?


Avances científicos: es un terrible error salvar a un niño con una enfermedad congénita incurable dándole un hermanito sano que, de paso, pueda facilitarle la cura con su cordón umbilical. Tampoco ven bien la investigación con células madre embrionarias. Si hubiera sido por ellos, Darwin no habría publicado semejante teoría herética (ahora pregonan desde los púlpitos y análogos el dogma del diseño inteligente: el creacionismo más primitivo con pseudoverborrea cientifista).


La naturaleza: el cambio climático es una gran mentira para alimentar el insaciable apetito de popularidad y riqueza del miserable Al Gore. Será mi visión optimista del género humano, pero creo en la buena fe de ese hombre. La nueva ideología sobre el medio ambiente es la cara amable de una izquierda en crisis tras el hundimiento de la URSS (puede que tengan algo de razón en esto, pero no con toda la izquierda en general). Creo que esto define los pilares básicos de sus opiniones al respecto. Últimamente es lugar común que las crías de lince están más protegidas que los bebés humanos (ver mi entrada sobre esa campaña).


La lucha contra el terrorismo. ¿Alguien recuerda ya la vieja fórmula abra cadabra? ¿Quién la necesita pudiendo pronunciar la palabra lucha contra el terrorismo? Con esta nueva fórmula es posible abrir las puertas a los secuestros de la CIA, los métodos de interrogamiento versión 2.0, las guerras preventivas, la vulneración de la privacidad, el excesivo control en los aeropuertos y a saber qué más.


Derechos humanos: les preocupa más el derecho a la vida de los no nacidos que algunos derechos humanos (ver mi entrada sobre el aborto).


Laicidad: entienden la neutralidad religiosa del estado como una agresión a sus convicciones religiosas y morales. No entienden que los demás también tienen convicciones y que el estado se debe a los unos y a los otros (ver mi entrada sobre la laicidad).


La verdad: ellos la conocen por entero. No suelen ver bien que sea objeto de debate ni que nuestra ignorancia nos exija una postura favorable al consenso en muchos aspectos (me reservo escribir sobre esto en el futuro).


Por sus obras los conoceréis. No os dejéis engañar por las etiquetas: en España hay menos liberales y más conservadores de lo que dicen algunos. Claro que la acepción del término liberal en este país ha degenerado hasta límites insospechados. Por ello, creo importante seguir reflexionando sobre esta ideología, antaño vanguardia intelectual de progreso, para desligarla de su fama de baluarte conservador. A cada cosa por su nombre. Pido la colaboración del público para completar o cuestionar la lista.


Para ilustrar mejor el artículo, aconsejo ver:

Fundación Burke

3 comentarios:

Israelem dijo...

Hombre Pepe, sabes que a mí tampoco me gustan demasiado los neocon, de hecho ya te contesté a un comentario que hiciste en mi blog, y te puse el enlace a un comentario de Albert Esplugas.

La verdad es que el concepto neocon no creo que sea exportable a Europa y mucho menos a España. ¿Cómo sería un neocon español? ¿Un socialista reconvertido en conservador? Cuidado, porque aquí los conceptos de izquierda y derecha tampoco son muy claros, sin ir más lejos hay que mirar a muchos liberales que escriben en LibertaDigital, que vienen de la izquierda.

Ya te digo no hay que confundir a los neocon (en EEUU), con "alianzas" entre liberales y conservadores en España, Europa o los propios EEUU.

Un saludo, liberal por supuesto

Israelem dijo...

Por cierto, se me olvidaba, la Fundación Burke, se define como conservadora y defiende los valores conservadores. No van de liberales, ni nada de eso.

De hecho miran con recelo a los liberales, aunque como siempre digo se puedan tener puntos en común.

Pepe dijo...

Bueno, en general hay que decir que las tesis neocon de EEUU coinciden con las de los conservadores españoles en los aspectos que he manifestado en la entrada. Quizás haya que hacer algún aparte en algún tema como el del diseño inteligente, pero el artículo se refiere a los conservadores como una ideología común en muchos países del mundo occidental y en términos más generales si bien he hecho alusiones a los orígenes en EEUU e incluso al propio Burke que vivió y murió en el XVIII. En el fondo es más una crítica a una forma de ver el mundo, la perspectiva conservadora, que a otra cosa (porque gracias a Dios los neocon de ahora son mucho más abiertos que Burke en muchos aspectos, sin embargo eso no cambia su posición y su relación con el entorno).