jueves, 17 de septiembre de 2009

Coherencia y credibilidad: la crisis de UPyD



Hace apenas dos meses saltó la noticia de la crisis de UPyD a los medios de comunicación a cuenta de la salida de Mikel Buesa y otros tantos más. Desde entonces, la misma curiosidad que me llevó a interesarme por este partido desde su nacimiento me ha llevado a informarme sobre las causas de fondo de esta crisis "orgánica". He consultado varios testimonios, he indagado y buceado en la red para conocer mejor lo que estaba sucediendo y, desgraciadamente, no es nada distinto de lo que haya podido suceder o de lo que pueda ocurrir en el futuro en otros partidos políticos españoles. Todo ello, no obstante, no exculpa ni mucho menos a los responsables políticos de esta crisis sino que acrecienta su responsabilidad considerando cuánto se han llenado la boca con el mensaje de la regeneración democrática.

Tras estas indagaciones, he podido constatar que ha habido a lo largo de la corta, pero intensa vida de esta formación una constante pugna de la dirección con las coordinadoras territoriales para imponer su criterio y a sus personas; que, lejos de favorecer un funcionamiento democrático desde la base, han fomentado, más aún, impuesto un férreo control desde arriba dirigido a centralizar en un mando único toda la actuación y la estructura del partido, y que, en definitiva, el partido ha derivado en un autoritarismo que ha acabado por generar una disidencia, aunque muy moderada, y una represión, que no ha sido sino el último eslabón insalvable de esta dialéctica anti-democrática.

Estos disidentes son un grupo de afiliados, entre ellos, algunos importantes fundadores del partido, de aquéllos que dieron su voto y su confianza a Rosa Díez para ser su portavoz. Entre sus reivindicaciones primigenias se hallaba una enmienda al reglamento del primer Congreso de UPyD, que se celebrará en noviembre. La dirección del partido había presentado un reglamento en el que la futura dirección se elegiría “por el voto individual, directo y secreto de la totalidad de los afiliados incluidos en el censo del Congreso mediante listas completas, cerradas y bloqueadas y de acuerdo al sistema de voto mayoritario”. Se trataba en definitiva de que Rosa Díez pudiera presentarse nuevamente a la portavocía del partido eligiendo, además, a todos los miembros del Consejo de Dirección, siendo éste el único órgano decisorio del partido e, impidiendo así, que cualquier tipo de oposición interna tuviera cabida en el órgano que toma prácticamente todas las decisiones (luego refrendadas de forma plebiscitaria -entiéndase en su acepción negativa- por el Consejo Político).

Así las cosas y después de todo lo sucedido en las coordinadoras territoriales, algunos de estos afiliados no estaban por la labor de andar aplaudiendo el proceso de “leninización” (permítaseme este palabro) de un partido que habían creado para hacer política de otra manera, entre lo que ellos creían que se incluía la democracia interna. Expusieron sus pretensiones en el Consejo Político, presentaron la enmienda, se la rechazaron... Y, después de todo esto, el vocero de Rosa Díez, Gorriarán, publicó un artículo desvelando las falacias de la enmienda sin tan siquiera explicar su contenido. Así las cosas, los aún no disidentes quisieron contestar: escribieron un artículo, pero les negaron su publicación en la web oficial del partido y por ello abrieron un blog, el ya conocido por algunos estanoeslawebdeupyd.blogspot.com. Hasta aquí, todo parece tener un cariz civilizado, democrático (salvo por la monopolización de la página web, que es, después de todo, un gesto muy feo). La dirección y una mínima oposición interna estaban haciendo política, estaban dialogando. Sin embargo, todo este proceso, que debe ser tan natural, de debate interno de cara a un Congreso que es crucial estalló. Al poco de abrir el blog, se inició una auténtica purga interna. La dirección estaba dispuesta a hacer uso de los instrumentos, siempre excepcionales, de las sanciones para acallar a varios afiliados. Les enviaron una carta dándoles 48 horas para cerrar el blog y, como no lo hicieron, abrieron un expediente a 14 afiliados con suspensión de militancia incluida y sin previa audiencia.

Lo que había sucedido en las coordinadoras ya había dado unas serias indicaciones acerca del viraje del partido hacia el autoritarismo. Algunos podrían entenderlo, incluso justificarlo, no es lógico que un partido que se dice con un discurso nacional unívoco se atomice y acabe lleno de federaciones como el PSOE. Admítase sin salvar las formas que se tuvieron. Sin embargo, ha sido todo el debate en torno a la enmienda del reglamento del Congreso y la posterior represión desatada lo que ha desvelado finalmente la mano de hierro que protegía el suave guante de seda. A partir de ahora, que nadie se llame a engaño. UPyD no ha cambiado un ápice su discurso. Siguen defendiendo los mismos principios, las mismas reformas que nos devolvieron la ilusión hace dos años, pero, para mí personalmente, la purga magenta ha desvelado un problema que es EL PROBLEMA de la democracia española: que todos se llenan la boca con sus adjetivos mientras fomentan el más vil servilismo interno. Lo grave de este caso particular es que nos habían prometido una regeneración de la democracia, nos habían dicho que iban a hacer política de otra manera y, precisamente por ello, han traicionado mucho más nuestras esperanzas de lo que podía hacerlo José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy Brey. La incoherencia que han mostrado en este caso, insisto, levísimo de oposición ha consumido fulminantemente su credibilidad, que, a mi modo de ver, es imprescindible en un político.

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Curioso oir lo que decía Rosa Díez en 2007 sobre la regeneración democrática de los partidos políticos: prestad atención a lo que dice de la dirección de los partidos y a los derechos de los afiliados. ¡Qué grandes paradojas!

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los Haikus de Losantos

Una noche de agosto topé con un programa de Libertad Digital sobre libros que estaban emitiendo en redifusión y en el que le hicieron una entrevista a Federico Jiménez Losantos sobre su nuevo libro de Haikus. Me pareció sumamente interesante porque, además de descubrirnos su desconocida faceta poética, fue todo un espectáculo de erudición literaria. La encontraréis a partir del minuto 26.



viernes, 11 de septiembre de 2009

El nuevo modelo productivo: una economía del expolio y las subvenciones

La economía no ha dejado de estar en la actualidad informativa ni un segundo y ahora que comienza el curso político vuelve con más fuerza el debate sobre la actuación del gobierno al respecto. Por recopilar algunas informaciones recientes, la competitividad de España ha bajado. Estamos en el puesto número 33. Somos un país poco competitivo. Ya lo sabíamos. Lo que sucede es que esa situación se agrava. La economía española se ha venido sustentando sobre la base de un sector servicios con incrementos de productividad prácticamente nulos y muy intensivo en mano de obra poco cualificada. La consecuencia es que cuando había que incrementar la producción de servicios en la fase alcista del ciclo (con una demanda creciente debido a la subida del consumo) había que crear más puestos de trabajo que en otros países ya que, al no subir la productividad, necesitábamos necesariamente más mano de obra para incrementar la producción. Sin embargo, ahora que ha bajado el consumo y la demanda, destruimos más empleos que el resto. Lo normal. Hasta ahora, la falta de competitividad la habíamos resuelto a corto plazo con la devaluación de la peseta. Así nuestros productos eran más baratos en el extranjero, más 'competitivos' y nuestras exportaciones crecían, nuestras importaciones bajaban (aunque no tanto) y nuestra balanza de pagos se equilibraba. Ahora para ser más competitivos debemos, además de destruir más empleo, bajar los precios: el IPC lleva varias bajadas consecutivas. Lo nunca visto en España, pero hasta cierto punto previsible. A esto hay que añadir que importantes economías como la alemana o la francesa han dado síntomas de recuperación en su tasa de crecimiento del PIB mientras que España, aún moderando la caída, marca máximos históricos de descenso.

Ante este panorama, nos enfrentamos a una novedad poco agradable: el gobierno quiere subir los impuestos a las rentas más altas. ¿Cómo traducir esta verborrea del lenguaje socialista al castellano vulgaris? Las 'clases' medias y altas (casi todos) van a pagar más impuestos. Ahora dicen que las rentas del trabajo no se van a ver afectadas (por ejemplo, el sueldo de un directivo), que sólo se van a ver más gravadas las rentas del capital, las -palabras textuales de Zapatero en Cerdeña- PLUSVALÍAS (por ejemplo, el alquiler que cobra un arrendador -de esos que compraron un pisito porque querían ahorrar y los bancos le 'regalaban' el dinero- o los dividendos de unas acciones de telefónica que puede tener cualquiera). Se trata de un aumento de los impuestos que no sólo no garantiza que vaya a aumentar más la fiscalidad de los más ricos sino que tampoco es progresivo -¡con lo que les encanta la progresividad fiscal!. Ante todo este panorama surgen una serie de preguntas. ¿Para qué más impuestos, en qué se van a gastar y en qué los han gastado últimamente? Algunos creen que con incrementar el gasto público ya es suficiente. No necesitan dar más explicaciones. Piensan que si hay más gasto público se está en la buena dirección. Es un completo error.

Una de las macromagnitudes más relevantes es la renta disponible porque nos indica el dinero del que dispondrán los habitantes de un país para gastar o ahorrar en un año. Esta subida de impuestos le va a afectar negativamente y ¿a cambio de qué? Seguramente, nos prometerán, ya lo han hecho, más subsidios de desempleo y más ayudas para el consumo con planes como el 2000E para los coches y las motos. Sin embargo, éste no deja de ser el engaño de siempre: nos cobran un euro con la promesa de devolvérnoslo en servicios públicos o subvenciones y nos devuelven finalmente la mitad si hay suerte. El resto se pierde en ineficiencias burocráticas; en 'dietas' de los políticos, y en subvenciones a diversas asociaciones de amigos del país y personal variopinto de la farándula.

Lo cierto es que no se puede pretender reactivar la economía mediante la reactivación del consumo mientras aumente el desempleo y los impuestos. La alternativa no puede ser que el estado supla con subvenciones los gastos que la economía por sí es incapaz de asumir. Tampoco se puede pretender que aumente la recaudación mientras sigamos con estas tasas de descenso del PIB porque la cuestión no es sólo cuánta ración de tarta se lleva el estado sino el tamaño de la tarta. Si la situación económica mejora, no hará falta una subida de impuestos. La recaudación subirá conforme vuelva a subir el PIB. Sin embargo, si no se afrontan las necesarias reformas, esta recuperación tardará más en llegar ya que el ajuste será mayor. La pregunta es: ¿para cuándo una reforma laboral que aumente la libertad de empresarios y trabajadores?, ¿se plantea el gobierno una reforma del sistema de la seguridad social para bajar el coste del trabajo?, ¿tiene previstas reformas fiscales que beneficien a las empresas?, ¿para cuándo una eliminación de trabas burocráticas que agilice su funcionamiento?, ¿tiene en mente el gobierno consensuar con las comunidades autónomas una reforma urbanística que deje de convertir el suelo en un bien especulativo de los ayuntamientos?, ¿se plantea una reforma educativa que prime la calidad y mejore nuestra competitividad?, ¿va a hacer un esfuerzo en la contención del gasto en lugar de en expandirlo desmesuradamente y sin control?... Me gustaría saber qué contestarían en Moncloa a todo esto porque la única reforma que veo en el horizonte es la famosa ley para cambiar el modelo productivo: nada más cercano al dirigismo económico de Franco, que pensaba peligrosamente que la economía podía definirse en el BOE según un patrón trazado desde el poder. Menos estado y más empresas. Ése es el modelo y a eso deben encaminarse las reformas.

viernes, 4 de septiembre de 2009

miércoles, 2 de septiembre de 2009

70 aniversario del inicio de la IIª Guerra Mundial


El fin de semana, elpais.com publicó un reportaje de Julián Casanova sobre el inicio de la IIª Guerra Mundial con motivo del 70 aniversario, que se cumplió ayer.

sábado, 29 de agosto de 2009

viernes, 28 de agosto de 2009

La segregación de las mujeres en los autobuses israelitas

El Mundo. 27 agosto 2009

Las mujeres, detrás
El País. 28 agosto 2009


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“Una vez que el fanatismo ha gangrenado el cerebro, es casi incurable la enfermedad. [...] No existe otro remedio para esta enfermedad epidémica que el espíritu filosófico, que, extendido cada vez más, dulcifica, al fin, las costumbres de los hombres y previene el acceso del mal. [...] Las leyes y la religión no son suficientes para combatir la peste de las almas; la religión, lejos de ser para ello un alimento saludable, se hace venenosa en los cerebros infectados.”
François Marie Arouet (Voltaire): Diccionario Filosófico.

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A veces cuesta creer determinadas noticias. Por ejemplo, que Israel sea un país tan atrasado en materia de no discriminación de la mujer viendo cómo están rodeados de países que consideran a la mujer poco menos que una fracción de ser humano y con los que tienen tantos problemas.

La noticia, en fin, sorprende hasta cierto punto porque, si bien Israel goza de fama de país democrático, sin duda único en Oriente Medio, y parece que se han esforzado por consolidar una democracia parlamentaria sui generis en las condiciones más adversas, la misoginia tiene una larga tradición en el monoteísmo. Si no, no hay más que recordar cómo los judíos, al igual que los cristianos y los musulmanes, consideran en su mito de la creación del ser humano (vid Génesis) cómo la mujer no es más que una especie de apéndice del varón (es lo que tiene que los autores de esos textos fueran varones en una cultura patriarcal).

En fin, la noticia tampoco tiene más comentarios. Es vergonzoso que esto suceda en un país que se dice democrático. Hay que recordar que este apelativo no se gana sine die sino día a día. El gobierno israelí debería hacer algo por evitarlo y los israelitas progresistas deberían atar cortos a esos señores de aire tan solemne y extraños sombreros y trenzas. Si deciden que no quieren compartir los asientos con mujeres, que se compren una moto o que vayan andando, ¡que es muy sano! A ver si así les da un poco el aire y se relajan.

miércoles, 26 de agosto de 2009

220º Aniversario de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano


“Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución.”
Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano

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El 26 de agosto de hace 220 años, la Asamblea Nacional francesa dio un paso adelante para el mundo aprobando la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En ella se recogieron los derechos y las libertades fundamentales además de los principios básicos que pusieron los pilares para la construcción del estado de derecho contemporáneo. Su influencia en el mundo occidental, especialmente en la europa continental, ha sido enorme. Por supuesto que esta declaración no fue la primera. La precursora fue la famosa Bill of Rights inglesa de 1689 que sellaba el destino de Gran Bretaña a Guillermo de Orange frente al rey Jacobo (destronado por ser católico) que fue despojado de su trono por el parlamento en la Revolución Gloriosa. Ya más próxima en el tiempo, la Declaración de Derechos de Virginia había sido aprobada en 1776 y fue fuente importante de inspiración para M. La Fayette en la redacción de su hermana francesa. La importancia de la declaración que conmemoramos hoy estriba en que mientras las dos precursoras anglosajonas se habían circunscrito a sus respectivos contextos políticos, la Declaración de 1789 fue aprobada con una clara vocación de universalidad, enumerando sus principios como válidos para todos los países del globo.

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Las circunstancias en las que fue aprobada la Declaración, después de una conspiración contrarrevolucionaria en Versalles para disolver a la Asamblea Nacional, hace que Thomas Paine se refiera al asunto en estos términos:

“Merece la pena relatar que la Asamblea Nacional no persiguió a aquellos conspiradores fugitivos [que huyeron al conocer la toma de la Bastilla], no les hizo ningún caso, ni trató de tomar represalias en forma alguna. Ocupada en establecer una constitución fundada en los Derechos del Hombre y en la Autoridad del Pueblo, la única autoridad conforme a la cual tiene un gobierno derecho a existir en cualquier país, la Asamblea Nacional no sentía ninguna de esas pasiones mezquinas que caracterizan a los gobiernos impertinentes, fundados en su propia autoridad o en el absurdo de la sucesión hereditaria.”
Thomas Paine: Los Derechos del Hombre

lunes, 24 de agosto de 2009

Subida de impuestos


La verdad es que con tanta presión que tiene el estado para gastar, mantener viva la demanda y, por tanto, la economía, los socialistas tienen redobladas tentaciones de aumentar la presión fiscal (no debemos olvidar que es su política fiscal favorita). Como botón de muestra, me he permitido recopilar las noticias que han salido desde junio sobre esta cuestión. Sin duda están aprovechando la ocasión para ir preparando a la opinión pública ante el futuro incremento de su expolio ya que la tramitación de la nueva ley presupuestaria está a la vuelta de la esquina (en cuanto empiece el curso político y los señores diputados vuelvan a ocupar sus mullidos escaños) y, como quien no quiere la cosa, aprobarán de tapadillo alguna ley de acompañamiento que incluya la tan temida subida de impuestos a las rentas 'más altas' que hará un flaco favor a la recuperación económica.

El Economista. 16 junio 2009.

lunes, 17 de agosto de 2009

Jugar con fuego



Desde el 6 de agosto hemos asistido a un espectáculo que debería ser poco frecuente en democracia, a saber, la acusación del principal partido de la oposición al gobierno de que se han producido escuchas ilegales. Todo comenzó con unas declaraciones de María Dolores de Cospedal que fueron ampliamente respaldadas por Mariano Rajoy Brey en Galicia, concretamente en la sede de la Diputación de Pontevedra, siguiendo todos los cánones de la coreografía y la oratoria propias. A todo ello siguieron diversas declaraciones, la más sonada, la de Javier Arenas. Todo esto en un contexto en el que, todo hay que decirlo, la oposición no gana para sustos en los juzgados porque, cabe recordar, que amén del sobreseimiento libre de la instrucción sobre los trajes de Camps, el caso Gürtel sigue estando bien presente en los tribunales.

Dicho todo esto, cabe pensar que las acusaciones de escuchas ilegales sin pruebas responden a las siguientes causas: (i) las escuchas realmente se han producido y el PP está esperando el momento oportuno para encauzar judicialmente y con pruebas el caso; (ii) creen que las escuchas se han producido, pero no tienen pruebas sino una mera sospecha basada en indicios más o menos peregrinos, o (iii) se han visto completamente acosados por los casos de corrupción y las escuchas ilegales eran la mejor cortina de humo que se les ocurría para, según la consigna de la mejor defensa es un buen ataque, protegerse de los escándalos judiciales.

Ante todos estos supuestos hipotéticos sólo se me ocurre pensar que la actuación del PP está siendo irresponsable aunque a distintos niveles. En el primer caso, la cuestión es a qué están esperando para presentar las pruebas. Mantener una acusación así sin respaldo de prueba alguna es de por sí irresponsable porque sólo fomenta el descrédito de la clase política, del gobierno y de las instituciones democráticas. Por supuesto, si se demuestra que se han producido las escuchas, el gobierno debe asumir su responsabilidad y cesar inmediatamente a los responsables. En el caso de que tengan meros indicios, deberían haber esperado a conseguir las pruebas antes de acusar al gobierno sin fundamentos suficientes (y no vale alegar como indicio el supuesto acoso judicial). El último caso sería el de mayor gravedad porque supondría que la oposición estaría dispuesta a llegar demasiado lejos en su desgaste al gobierno.

En cualquier caso, los días se suceden y la cuestión parece que no sólo no se ha movido un ápice sino que ha desaparecido de los medios. De modo que el PP debería replantearse en qué ha quedado la cosa porque, hasta que no prueben nada, lo mínimo que podemos pensar es que han actuado con mucha frivolidad y poca ética democrática. Ellos verán hasta qué punto les preocupa salvar su propia cara.

Declaraciones de María Dolores de Cospedal: elmundo.es y elpais.com

viernes, 7 de agosto de 2009

Los papiones y la guerra


Nunca pensé que fuera a sacarle tanto provecho a un documental de la 2. En el de ayer aparecían unos simpáticos simios conocidos como papiones que viven en la sabana africana, con una dieta a base de vegetales, a veces algo de carne fresca y unas relaciones sociales aparentemente poco complejas. Los papiones son animales territoriales como nosotros y, cuando llega la época estival y la comida escasea, las familias de papiones tienen ciertos roces por el territorio y sus respectivas fuentes de comida. Me resultó bastante curioso cómo mantenían sus disputas territoriales. Rara vez había heridos. Se limitaban a hacer una exhibición de fuerza y a gritarse improperios. En ese momento recordé que lo menos que hace nuestra especie en esa situación es invadir el territorio del enemigo y tomar por la fuerza los recursos ajenos no sin muertos, heridos y desplazados (o al menos es lo que se ha hecho de forma generalizada hasta hace poco y lo que aún se estila en muchas partes del mundo). Entonces pensé: valiente ironía la del destino que había hecho evolucionar hacia la inteligencia a una especie que en no pocas ocasiones había demostrado ser tan desalmada y no a otra especie de simios, como la de los papiones o, incluso mejor, la de los bonobos, más pacíficas con sus semejantes. Pero, en fin, la cuestión de los bonobos da para otra entrada que podría titularse: los bonobos y el puritanismo. Aunque éste es otro tema.

jueves, 30 de julio de 2009

LOS VIAJES DE GULLIVER

Jonathan Swift
Hyspamérica – Biblioteca personal de Jorge Luis Borges
369 páginas.

Gulliver es el supuesto autor del libro que se nos presenta como una novela de viajes autobiográfica. La intención del verdadero autor es realizar una descripción de países fantásticos supuestamente reales que sirven de apoyo para verter críticas, en ocasiones sumamente duras, sobre determinadas cuestiones de la política y la filosofía. El libro es publicado en 1726 y se ambienta en las dos décadas anteriores de tal forma que el médico Lemuel Gulliver termina sus viajes en 1717.

El protagonista realiza un total de cuatro viajes, que dividen el libro en las correspondientes cuatro partes bien estructuradas. Gulliver siempre acaba en esos países de forma involuntaria y siempre es el primer observador europeo. Las críticas más explícitas pueden advertirse ya desde el primer viaje aunque todos los elementos fantásticos de la novela pueden estar sujetos a interpretaciones diversas. Ya en su viaje a Liliput tiene problemas porque no quiere convertir al país vecino en una colonia. Es considerado un traidor por muchos miembros de la corte, que preparan una ejecución bastante cruel aunque la bondad del monarca liliputiense, que no parecía tan benevolente con sus súbditos, le acaba salvando sin comprometerlo en exceso.

En su viaje a Brobdingnag (el país de los gigantes), realiza una exposición detallada de las costumbres y la política de Inglaterra donde pone de relieve, con aparente ingenuidad los horrores de la guerra, y la innecesariedad de la casta política, de sus intrigas y de sus secretos. En el tercer viaje visita varios países. En Laputa y Balnibarbi (la Isla flotante y las tierras bajo su dominio) parece referirse claramente al Reino Unido y tratar una de las rebeliones de Irlanda. Aunque, sin duda, la crítica más feroz es para los hombres de ciencia de la época a los que parece ridiculizar dando a entender que sus actividades son inútiles y muchos de sus experimentos, disparatados (con ejemplos bastante gráficos y, a veces, un tanto escatológicos). El resto del viaje se desarrolla en Glubbdubdrib, Luggnagg y Japón. El tema principal en estos es la inmortalidad aunque no cabe duda de que puede haber diversas lecturas sobre las costumbres de la Corte de Luggnagg y alguna crítica a los holandeses, únicos europeos que comerciaban con Japón.

La última parte del libro es la más interesante y la más crítica. El viaje al país de los houyhnhnms (el país de los caballos) supone el ataque más feroz del autor a la Europa de su tiempo y constituye un duro manifiesto político. Las conversaciones de Gulliver con su amo houyhnhnm tratan sobre los abogados, la justicia y el sistema inglés del precedente vinculante; sobre la nobleza, y los vicios de la especie humana, especialmente sobre la mentira. De hecho, los animales empleados por los houyhnhnms como domésticos son los yahoos, humanos con aspecto terriblemente salvaje que se destruyen entre sí y tienen una avaricia desmedida que los incapacita para vivir pacíficamente en grupo.

La última parte del relato de Gulliver sobre la organización de los Houyhnhnms es plenamente revolucionaria. En ningún momento hace apología de la misma, simplemente describe su funcionamiento de forma aséptica e imparcial, es un mero observador de las costumbres y nos las traslada, pero en el fondo, el lector avezado detecta la formulación de una forma de gobierno completamente distinta de la que regía en los demás países y entiende que ésa es la propuesta final de Jonathan Swift. Se trata de un sistema en el cual los houyhnhnms se reunen en asamblea para decidir sus asuntos una vez al año y, a través de la cual, toman decisiones tanto legislativas como ejecutivas. Aunque la clave para entender su funcionamiento es la ausencia en los houyhnhnms de los vicios que aquejan a los humanos, ésos que convierten la política en el arte de la intriga y no en el instrumento del servicio al bien público.

El libro está lleno de multitud de referencias interesantes que no he podido mencionar aunque, en cualquier caso, sólo el contenido que he tratado y su estilo literario lo hacen sumamente recomendable. Jonathan Swift es muy cauteloso con esta obra y siempre muestra mucha prudencia cuando se trata de Gran Bretaña. El protagonista es efectivamente un respetable inglés que difícilmente se involucra en los asuntos que aborda. Sin embargo, eso lo hace aún más interesante. La libertad de creación y publicación de la que gozamos ahora hace que se haya perdido ese estilo vedado y sutil que impregna la obra y, en general, muchas publicaciones de la época. La ingenuidad de Lemuel Gulliver es el escudo tras el cual se esconde la que puede ser calificada como gran crítica del siglo XVIII.

jueves, 23 de julio de 2009

¿Regeneración democrática?


El pasado 4 de julio, día de la independencia, supimos que Mikel Buesa dejaba la joven formación política Unión Progreso y Democracia (UPyD). Las razones: (i) el coordinador del partido en Madrid está implantando un control férreo y (ii) ante sus quejas, Rosa Díez dijo no estar dispuesta a dar una batalla orgánica. Parece que a UPyD le aqueja el mismo mal que a toda la partitocracia española. Es curioso como la Constitución española y la Ley Orgánica de Partidos se empeñan en recalcar que los partidos políticos españoles deben tener un funcionamiento democrático.

Nada más lejos de la realidad, lo cierto es que todos los partidos siguen una estructura cuasi-castrense/leninista sobre la base de un líder supremo, infalible e incontestable, llamado presidente, secretario general o coordinador general y de unos aduladores comités/politburós. La toma de decisiones se efectúa arriba. A las bases sólo les queda obedecer. Esto ha sido así sin excepción. Para botón de muestra, las sanciones internas que imponen para mantener la disciplina de voto y otros medidas represivas varias: el chantaje de la formación de las listas, las designaciones a dedo para cargos internos y externos... El partido es un gran aparato de colocación al que hay que estar servilmente sumiso y agradecido por las graciosas concesiones del líder local, regional y nacional. La novedad que aportaban partidos como Ciudadanos o UPyD era su voluntad de cambiar esto.

Desde entonces, he estado expectante con UPyD. Les he dado mi apoyo y he hablado bien de ellos siempre esperando reaccionar a tiempo en cuanto hubiese una deriva indeseable, un indicio de la corrupción del poder que se puede apreciar en otros partidos. Uno de los mayores handicap de UPyD, al tiempo que su gran activo, era y es su líder nacional, Rosa Díez. Es una mujer fuerte, carismática, que sabe comunicar bien con el público. Creo que en buena medida UPyD es lo que es gracias a ella. Ha sabido canalizar bien el hastío hacia la clase dirigente, hacia la política del oportunismo para hablar de una política de principios, comprometida con la regeneración de la democracia y con el progreso. Era y es un buen proyecto liberal y progresista. Sin embargo, como disponían sus propios estatutos fundacionales, ahora es un momento trascendental en el que los militantes tienen en su mano convertir a UPyD en un partido más o en hacer de él una plataforma de expresión de los que ellos llaman huérfanos políticos.

En este sentido, Rosa Díez debe apostar claramente por la defensa de la democracia interna en su partido aun a riesgo de perder ella misma o el equipo coordinador de Madrid su liderazgo y su posición. Antes de las elecciones europeas Rosa Díez se comprometió con la formación de un censo de votantes y la celebración de primarias para elegir a todos los candidatos, censo que estaría abierto a los no afiliados. A partir de octubre habrá que estar atento para verificar que esto se empieza a poner en marcha. Personalmente, después de la renuncia y de las críticas de Mikel Buesa, persona a la que otorgo gran credibilidad, creo que la pelota está en el tejado de Rosa Díez, quien debe demostrar ahora que las acusaciones de autoritarismo vertidas por Buesa no son ciertas. Las primarias pueden ser una buena prueba siempre que no sean un simple lavado de cara. La verdadera voluntad de regeneración democrática deberá verse primero en el propio partido. Si no, todo ese proyecto ilusionante habrá perdido toda la credibilidad. Ha llegado el tiempo en que el partido adopte su forma de funcionamiento definitiva: leninismo o democracia. De ello depende su propia supervivencia.

jueves, 16 de julio de 2009

Otra muerte "política" en Chechenia


Hace algo más de diez años, el Klemlin decidió entrar a sangre y fuego en Chechenia. Lo arrasaron todo. Finalmente, Moscú ha conseguido imponer su "orden". Como parte de ese terror, cuentan con un lugar destacado las desapariciones y muertes de periodistas que denuncian los excesos cometidos por el poder o que, en este caso, investigan posibles delitos cometidos al amparo y por orden del gobierno marioneta de Rusia en Chechenia. La joven activista Natalia Estemirova ha encontrado la muerte, mientras investigaba, a manos de unos salteadores presumiblemente enviados por encargo desde muy arriba. Un ejemplo bochornoso más del lamentable estado de degeneración al que ha llegado la Federación Rusa (si es que alguna vez estuvieron bien). Descanse en paz.

sábado, 11 de julio de 2009

Jurisdicción penal universal: ni un paso atrás

El Congreso de los diputados ha dado luz verde a la restricción de la jurisdicción penal universal. La intención de algunos grupos, empezando por el PSOE, es la de volver al criterio de la conexión con España para el posible enjuiciamiento de delitos de lesa humanidad. En esto, como en otras muchas cosas, el PP parece mostrar su acuerdo con el PSOE. Juntos van a conseguir dar un paso atrás en materia de defensa de los derechos humanos. Incluso otros partidos como Unión Progreso y Democracia (UPyD) han manifestado estar a favor de un reforzamiento del Tribunal Penal Internacional a la vez que de un recorte de la jurisdicción universal en España.

Esta postura, que seguramente no nos cansaremos de oír, no deja de ser la aparente cara amable de una reforma que, en realidad, es un retroceso importante en materia de la ya precaria protección de los derechos humanos. No debemos olvidar que las herramientas de las que dispone el derecho internacional son aún claramente deficientes. Esto se debe a que los sujetos de derecho internacional son los estados y los organismos internacionales. Son los propios estados violadores de los derechos humanos los que deben prestar su consentimiento mediante tratado para crear mecanismos de protección a nivel internacional como el Tribunal de la Haya. El cinismo de la postura de los grandes partidos y de UPyD radica en alabar las bondades de esos mecanismos internacionales de protección al tiempo que ocultan a la ciudadanía que esos mecanismos son inútiles cuando se trata de luchar contra las vulneraciones más flagrantes y, más a menudo, las más impunes. Sin duda, los países occidentales deben hacer un gran esfuerzo por lograr la democratización de países como China, para obtener un compromiso serio en la defensa de los derechos humanos. Pero la comunidad internacional no puede ni debe permanecer de brazos cruzados contemplando como la brutal represión se ceba con civiles inocentes en China, Irán y otros muchos países gobernados por las tiranías más sanguinarias.

Lo cierto es que la jurisdicción penal universal, si no es muy efectiva, sí logra acabar con parte de la impunidad de la que gozan algunos dirigentes mundiales y, en contra de lo que dicen algunos, no es cara ni colapsa la Audiencia Nacional (es un número ínfimo de casos). Por otro lado, cabe recordar que la jurisdicción penal universal responde a la necesidad de perseguir los casos más graves de infracción de los derechos humanos y no cualquier tipo de vulneración. Es, por tanto, una jurisdicción que se justifica por la gravedad que los delitos de lesa humanidad tienen y deben tener para la comunidad internacional. La postura adecuada que debe mantener España, en lugar de dar marcha atrás, es la de ser la adalid europea en esta materia. El gobierno debería impulsar la implantación en toda Europa de la jurisdicción penal universal, no su restricción. Sólo el compromiso del mayor número posible de países occidentales supondría un verdadero punto de inflexión en la materia. De lo contrario, el mensaje que el gobierno estará dando al mundo y a la opinión pública es que realmente no creemos que las vulneraciones más graves de los derechos humanos, se den dónde se den, nos afectan a todos. Nada más lejos de la realidad. La represión que hay en China no es un asunto interno al igual que los fusilamientos del 75 en España tampoco lo eran por más que Franco lo pretendiera. Por supuesto que todos los dictadores, todos los dirigentes de los partidos únicos, todos los déspotas quieren yacer tranquilamente en su cama esperando la última hora sin que les perturbe la acción de la justicia, pero eso no es lo que debe alentar un gobierno que se dice progresista. No hay postura neutral en este asunto ni razones de oportunidad que estén por encima de los derechos humanos.